1. Empezar sin un problema prioritario
Activar módulos sin definir un resultado crea un proyecto difícil de validar. La primera fase debe resolver una fricción concreta.
2. Copiar exactamente el proceso antiguo
Digitalizar pasos innecesarios no mejora la operación. Antes de configurar, revisa qué decisiones, campos y aprobaciones siguen teniendo sentido.
3. Personalizar demasiado pronto
Los desarrollos aumentan coste y mantenimiento. Primero comprueba si el estándar y un pequeño cambio de proceso son suficientes.
4. Importar datos sin limpiar
Duplicados, nombres inconsistentes y campos obsoletos reducen la confianza del equipo desde el primer día.
5. No nombrar un responsable interno
El consultor necesita una persona que pueda responder preguntas, validar reglas y coordinar usuarios.
6. Formar con ejemplos genéricos
El equipo aprende mejor cuando reconoce clientes, tareas y situaciones similares a su trabajo real.
7. Ampliar antes de consolidar
Añadir nuevos módulos mientras la primera fase todavía genera dudas dispersa el esfuerzo. Revisa la adopción antes de crecer.

