Gestiona oportunidades, propuestas, proyectos, tareas y horas con una visión común del cliente.

El objetivo es saber qué se vendió, qué trabajo está pendiente y cuánto esfuerzo está consumiendo el servicio.

Relacionar la propuesta con el proyecto reduce errores cuando el trabajo comienza. El equipo puede consultar contexto, responsables y entregables.
Registrar horas tiene sentido cuando se utilizan para controlar rentabilidad, capacidad o facturación. Si nadie revisa esa información, se convierte en una carga.
Las consultorías y despachos acumulan conversaciones, documentos y tareas. Centralizar el historial facilita que otra persona continúe el trabajo sin perder contexto.
Necesidad y seguimiento
Alcance y condiciones
Tareas y entregables
Control y rentabilidad
Revisamos las diferencias y el punto de partida más razonable.